Conciliar Familia y Trabajo: Una Tarea de Todos

Mantener un equilibrio entre la esfera laboral y la vida familiar, debe ser una responsabilidad compartida por toda la sociedad, tanto el Estado, como la empresa privada y los mismos empleados deben asumirla como tal. Ésta fue una de las principales conclusiones del seminario internacional “Trabajos exigentes, familias desafiadas ¿Cómo conciliar y ganar?”, realizado el jueves 3 de mayo en Casa Piedra y organizado por ComunidadMujer.
En el encuentro, que reunió cerca de 260 invitados -entre los que se cuentan socias de ComunidadMujer y representantes de distintas empresas-, se discutió ampliamente sobre las distintas aristas que rodean la relación familia - trabajo y cómo ésta resulta determinante para la productividad y estabilidad de las empresas. Las principales expositoras invitadas al evento fueron la socióloga italiana Manuela Tomei, Directora del Programa sobre Condiciones de Trabajo y Empleo de la OIT en Ginebra; y Ellen Galinsky; Presidenta y co fundadora del Families and Work Institute de Nueva York. Ambas, desde sus distintas perspectivas de estudio analizaron las nuevas tendencias de carácter mundial sobre el tema. Posteriormente un selecto panel a nivel nacional discutió sobre lo que ocurre en la realidad actual de nuestro país en materia de conciliación laboral y familiar.
Familias más serenas y trabajos más productivos: ¿Una ecuación posible?
Revisando cuáles son las tensiones actuales entre trabajo-familia y las medidas conciliatorias que se han tomado en el mundo para enfrentarlas, la socióloga italiana Manuela Tomei intentó responder durante su exposición a la pregunta de si es posible conseguir la confluencia de familias más serenas y lugares de trabajo más productivos.
Según la socióloga, en la actualidad el escenario laboral es mucho más complejo que antes, las nuevas tendencias implican un aumento de la participación de las mujeres en el mercado del trabajo, los horarios laborales son cada vez menos amigables para las familias, la densificación de la jornada laboral es cada vez mayor y el reparto desigual del trabajo remunerado y no remunerado entre hombres y mujeres es evidente.
Trabajo no remunerado Horas trabajadas semanalmente
Por estos antecedentes, Manuela Tomei planteó la necesidad de que las medidas de conciliación entre trabajo y familia sean una temática del Estado y de la sociedad completa: “Es necesario realizar políticas amigables para que las familias pueden reforzar las desigualdades de género en el hogar y el trabajo, ya sea a través de licencias de maternidad o paternidad, permisos para emergencias familiares, servicios de apoyo como guarderías y horarios de trabajo más flexibles”, explicó.
En un lugar de trabajo efectivo el trabajo funciona para empleados y empleadores
Un análisis de la realidad particular de Estados Unidos realizó la Presidenta y co fundadora del Families and Work Institute de Nueva York, Ellen Galinsky. Al igual que Tomei, Galinsky planteó que en el mundo de hoy se generan nuevas dificultades para las madres que buscan equilibrar su trabajo y su vida familiar. Por ejemplo: las horas de trabajo han aumentado, en Estados Unidos uno de cada cuatro empleados trabaja un día del fin de semana y tecnologías tan masivas como los teléfonos celulares e Internet, han desdibujado los límites entre trabajo y hogar.
Sin embargo, Galinsky explicó que la realidad de EE.UU. demuestra que tal como la vida laboral ha cambiado, la familiar también lo ha hecho. Hoy, los padres han comenzado a participar de actividades que antes se entendían como exclusivas para las madres.
En EE.UU. los hombres participan cada vez más en el cuidado de los niños, según lo que informan sus esposas
En este contexto, y frente a la importancia que toma la familia para los empleados y empleadas, “los empleadores tienen el desafío de encontrar nuevas maneras de hacer que el trabajo funcione”, explicó Galinsky, quien además planteó seis criterios, basados en su investigación, para determinar cómo debe ser un lugar de trabajo efectivo.
Un lugar de trabajo efectivo debe:
1.- Permitir la autonomía en el trabajo.
2.- Crear oportunidades de aprendizaje y desafíos que permitan a los empleados crecer, aprender y avanzar.
3.- Desarrollar ambientes en que los supervisores brindan apoyo a los empleados para que éstos tengan éxito.
4.- Desarrollar ambientes en que los trabajadores se brinden apoyo unos a otros para lograr el éxito laboral.
5.- Involucrar a los empleados en la gestión y en la toma de decisiones.
6.- Crear lugares de trabajo flexibles.
“En un lugar de trabajo efectivo el trabajo “funciona” para los empleados y para los empleadores”, enfatizó Galinsky.
“La perspectiva Chilena: el cambio de mentalidad”
“Un 39% del ingreso de la familia lo percibe en promedio la mujer (…) incluso en el primer quintil, las mujeres perciben más ingresos por hora que los hombres”, enfatizó Claudia Sanhueza, economista y académica de la Universidad de Chile durante el segundo bloque del Seminario“Trabajos exigentes, familias desafiadas ¿Cómo conciliar y ganar?”.
Junto a Claudia Sanhueza, el Presidente de la Celulosa Arauco, Alberto Etchegaray, la profesora de la Escuela de Administración de la UC Nureya Abarca y el fundador de Great Place to Work Chile, José Antonio Yazigi, conformaron el panel que analizó la realidad laboral – familiar chilena en el seminario.
Moderados por la periodista de TVN Consuelo Saavedra, los panelistas discutieron sobre el diagnóstico de nuestro país en esta materia, y concordaron en que hoy no está instalada la necesidad de crear políticas que apunten al equilibrio entre la vida laboral y familiar. “Ni en las universidades, ni en las ONGS, ni en las fundaciones, ni en las empresas de nuestro país, la dimensión de ser padres está incorporada dentro de la política estratégica. Si logramos que este tema se instale cumpliremos dos roles: primero, mejorar la forma en que la persona desarrolla su trabajo, y segundo, optimizar la rentabilidad social de la empresa”, explicó Alberto Etchegaray, “una empresa que pueda decir que tiene una estrategia que incorpora la dimensión de ser padre de familia, tendría un sello verde equivalente al sello de calidad en otros temas”, aseguró.
Nureya Abarca concordó con las palabras de Etchegaray. “Cuando no se consideran estos elementos en una empresa, se genera un efecto que implica ‘llevar mal’ el trabajo, principalmente en tres temas: satisfacción laboral, desempeño de las personas y su salud, lo que más tarde conlleva problemas de rotación de personal”.
Por su parte José Antonio Yazigi, explicó que este diagnóstico no es antojadizo, por el contrario aseguró que en nuestro país hay cifras concretas que lo corroboran. “Existen datos duros del año 2003 que demuestran que una empresa que se preocupa del tema familiar de sus trabajadores, redunda en una mayor eficiencia en términos monetarios. Esto se puede medir, por ejemplo, a través de licencias médicas, un buen clima laboral disminuye las licencias médicas y eso es dinero ahorrado”.
Por último los integrantes del panel concordaron en que para apuntar a un equilibrio real entre el ámbito laboral y familiar de las mujeres, y en general de los empleados, es necesario provocar un cambio de mentalidad en nuestro país. Este cambio de switch debe suceder a nivel del empresariado, del Estado, en materia de políticas públicas y, en general, de la sociedad. Claudia Sanhueza explicó que es necesario que las mujeres también cambien su modo de pensar; por ejemplo, que eviten privarse de oportunidades previas al mercado laboral –como el cursar estudios de post grado- sólo por temor a no satisfacer las necesidades de la demanda. Esto, que suele suceder, es una de las situaciones que impide que la mujer acceda en igualdad de condiciones que el hombre al mercado laboral.

Javiera Olivares M.
ComunidadMujer
www.comunidadmujer.cl
Etiquetas: ComunidadMujer, Mujer y Trabajo










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