Concepción, resfrio, elecciones y el teléfono
Queridas Hermanas y Amigas:
No muy bien me he sentido en estos días, el contagio de una fuerte gripe, cuyo virus anido en mi familia, nos ha tenido a todos en casa guardando un precavido reposo, el primero en caer fue Hugo Viejo, luego Andrea y Hugo Joven y luego quien escribe, una tos persistente, fiebre y dolores a los huesos, son algunos de los síntomas de este invitado no deseado que nos ha visitado y se niega a retirarse.
Ya al subirme al bus que me transporto a Concepción en los primeros días de Septiembre, sentí esa picazón en la garganta, típica de los resfriado de primavera, durante mi participación en el seminario realizado en la Perla del Bio Bio, no me pude separar de un continuo dolor de cabeza, el cual me persiguió desde el Viernes al medio día hasta bien entrada la mañana del Lunes.
En el regreso venia realmente abatida, con decirles que ya ni hablaba, lo cual ya es mucho. ¿Se imaginan yo muda? El seminario podríamos calificarlo como trabajo, éxito y experiencia. Trabajo, para quienes formamos parte del equipo organizativo, las Hermanas Facilitadoras, la Hermana Liliana Pérez, las Hermanas del Comité Regional, las Hermanas participantes y por supuesto quien suscribe.
Éxito, para quienes somos partidarias de la realización de estos eventos en todas las regiones del país, para la labor del equipo de facilitadoras y de su Directora y para la cincuentena de Hermanas participantes en esta iniciativa del Departamento de Orientación Ideológica y Experiencia para la institución en general, pues al ver el interés y el inmenso grado de respuesta, quedamos convencidas de la necesidad de continuar esta capacitación en todas las regiones del país.
Sobre las elecciones, desde estas líneas quiero agradecer a cada una de las Hermanas que me brindaron su apoyo, como así mismo las que me hicieron presente su preocupación en este acto eleccionario. A todas Uds. les deseo manifestarles que confiadas en la honestidad de nuestros planteamientos y en la credibilidad que nuestros propósitos despiertan entre nosotras, esperemos confiadas y alegres, cual será la decisión de las Hermanas del país. Decisión, la cual señalará con claridad el camino que quiere seguir en el futuro nuestra Institución, Así mismo les quiero recordar que terminada las elecciones, no existirán entre nosotras ni vencedoras, ni vencidas, sino una Asociación que se esfuerza por ser una Institución alegre y pujante, donde realmente impere la fraternidad, sin ofensas, ni descalificaciones, donde desde la Presidenta Nacional hasta la Hermana que recién haya ingresado a la Institución.
No escatimemos esfuerzos en tratar de hacer una Institución de Hermanas y para las Hermanas. Solo así conquistaremos con amor y fraternidad el preciado don de la sabiduría.
Respecto al teléfono, el Martes antepasado alrededor de las cuatro de la tarde, sonó el teléfono con un repique desusado, un ring largo y constante, atendí y se produjo este dialogo:
Alo este es el 821 xx xx
Si diga
Señora, le llamo de Telefónica, quisiera saber si ha tenido problemas con su teléfono.
No ninguno
Señora tenemos ocho llamados de reclamo, pues su teléfono marca constantemente ocupado, hemos revisado la línea y no hemos encontrado inconvenientes, por eso le estamos llamando.
Luego de tranquilizar al supervisor de telefónica y de reiterarle que no existían desperfectos, colgué y de inmediato Ring Ring Ring, era una Querida Hermana del Sur, que me decía,……¡¡¡¡¡¡¡ Ay niña por Dios que cuesta comunicarse contigo!!!!!!!!!!!.
Luego el Viernes pasado, a eso del medio día, siento ladrar descontroladamente mi perro, un pastor alemán atemorizante, signo indesmentible que alguien se presenta en el portón, me asomo y un funcionario de telefónica me pide que me acerque, produciéndose el siguiente intercambio de palabras:
Sra. Buenos Días, vengo de Telefónica, a cambiar su teléfono.
Pero por que, si mi teléfono esta bueno.
No se Sra. Pero traigo orden de instalarle un teléfono nuevo de última generación.
¿Uy y cuanto me va a salir el aparato?.
Nada Sra, el cambio lo hacemos por conservación sin cargo al cliente, pues hemos recibido demasiados reclamos por este teléfono y presumimos que tiene algún desperfecto.
Más se demoro el tipo en recitarme la letanía que acabo de reproducir, que en conectar el nuevo teléfono, el cual trae mas botones que un ascensor de edificio de 100 pisos hasta música para esperar, y justo al momento de instalarlo un Ring Ring ronco y apagado destacó la presencia sonora del aparato, al atenderlo pude constatar que era una Querida Hermana la que se encontraba en la línea.
Así con dolores a los brazos y un aparato nuevo de teléfono, ha trascurrido esta semana.
Etiquetas: Centros Femeninos










2 Comentarios:
Querida Betty, que te recuperes,la primavera nos muestra nuevos ropajes y mejores caminos, si tienes la magia de recibir alegria en las acciones mas simples del dia a dia,estaremos bien aterrizadas y felices con los resultados que llevaran a nuestra Querida INSTITUCION POR UN CAMINO DE VERDADERO ENGRANDECIMIENTO,la vida es empinada y a fuerza de subirla se hace mejor la vida,un abrazo.
Por
Anónimo, A la/s
24 de diciembre de 2006 a las 12:15 p. m.
Muchas gracias Qda. Hna. Silvana por tu hermosisimas palabras.
Cariño a la familia y a las Hnas. del Centro.
Betty
Por
Berta Sepulveda Mella, A la/s
28 de enero de 2007 a las 6:48 p. m.
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